El Museo de El Cairo, repleto de inestimables tesoros y antigüedades, después de que hace unos dias un grupo de hombres logró penetrar en sus salas en busca de oro, rompiendo vitrinas y dañando varios objetos de la tumba de Tutankamón, uno de los conjuntos más valiosos del patrimonio cultural de la humanidad, un importante dispositivo militar lo protege ahora.

Detrás de las rejas que rodean el edificio hay soldados en uniforme de combate, casco, chaleco antibalas y fusil de asalto. Junto a ellos los bomberos se ven atentos y en el patio están desplegados varios blindados, además de aquellos estacionados en la plaza Al Tahrir.Cerrado desde hace más de ocho días, el museo es aledaño a una avenida que se ha convertido en una línea frontal entre manifestantes partidarios y opositores de Mubarak, que se enfrentan a pedradas.
Zahi Hawass, secretario de Estado para las antigüedades explicó que el 28 de enero los ladrones rompieron vitrinas y algunos objetos, pero fueron capturados por simples ciudadanos que habían entrado al museo para proteger los tesoros. La población formó luego una cadena humana, cogidos por la mano alrededor de las rejas para impedir toda incursión en los cientos de salas donde se exponen 100.000 objetos, además de otros 50.000 en las reservas.
Todos los objetos dañados, entre ellos dos esculturas de Tutankhamón, podrán ser reparadas y nada fue robado según el Hawass. Cócteles molotov cerca del Museo egipcio en El Cairo, objetos antiguos quebrados, dos momias decapitadas, saqueo de un depósito de piezas antiguas en Qantara en el Sinaí: el patrimonio de la antigüedad faraónica está en peligro, provocando la inquietud de los arqueólogos y grandes museos europeos.



