Bajo tierra Londres esconde secretos. Estos secretos tienen que ver con los orígenes del sistema de transporte subterráneo, por lo que el metro de Londres ha decidido darles una segunda vida a las llamadas ‘estaciones fantasma’.
Existen alrededor de 50 estaciones de metro que se encuentran en desuso y, algunas de ellas funcionaron a modo de refugio durante la Segunda Guerra Mundial.
Para darles utilidad y resucitarlas, alguien presentó un proyecto para darles utilidad, y la idea, fue explotarlos como pubs, bares, atracciones turísticas y lugares de diversión. Este es un proyecto que las autoridades londinenses vieron con buenos ojos siempre y cuando que no se utilice el dinero público para tal fin.
El original proyecto ha sido ocurrencia de Ajit Chambers, que confiaba en que los inversores privados se interesen por la ocurrencia, como parece que así ha sido. Los inversores privados no tardaron en aparecer, dispuestos a poner su dinero en estas estaciones subterráneas que podrían convertirse en atracciones turísticas. Pero una de las preocupaciones, dado que los responsables del metro dieron a conocer una de ellas que es la seguridad.
Ellos manifiestan esta preocupación porque “la mayoría de las estaciones en desuso no se han utilizado durante muchos años y casi todas están junto a las vías aún en funcionamiento, lo que presenta un desafío muy importante para la seguridad”.
De poder superar este problema y realizar las tareas necesarias como para poder funcionar, la idea resulta sumamente interesante. Una buena forma de dar un uso a espacios abandonados, de conocer algunos sitios considerados históricos y de llevar bajo tierra a muchos ruidosos bares y pub.

