Gastronomia Eslovaca

Visitando el Mundo Por Visitando el Mundo El 17 de abril de 2011


La gastronomía eslovaca es una de las más viejas de Europa y actualmente tiene un excelente nivel, comparable con las grandes escuelas mundiales. Tiene profundas raíces históricas.


En toda la zona peatonal del casco viejo que comienza en la Puerta de San Miguel y termina en la rambla sobre el Río Danubio, tiene a disposición de los eslovacos y los turistas una cantidad muy inportante de cafés, bares, enotecas, pubs y restaurantes que comtemplan todos los paladares y gustos. Bratislava ofrece a sus visitantes un amplio espectro de restaurantes donde se ofrecen comidas típicas eslovacas y también húngaras, checas y austriacas, como así también de sabores internacionales.

Está basada principalmente en carne de cerdo, harina, patata, col y productos lácteos. Los platos eslovacos típicos y más populares estaban basados en pastas o pasteles de harinas como: gnocchi hechos en pasta de papata que a veces se les añade tomate, queso o pepino o los famosos pirogi, pequeñas empanaditas rellenas de jamón, queso o patatas. También los restaurantes ofrecen sopas típicas eslovacas como la de tomate, pepino fría, lentejas o setas. La mayoría de los platos modernos eslovacos contienen aparte de la carne de cerdo, el pescado de río. En el sur de Eslovaquia la especialidad es el ganso y el pato.

La ensalada es el acompañante infaltable. Las más típicas son ensaladas de col blanca o roja, la ensalada de lechuga y la ensalada mixta de verduras con queso rallado. En los meses de invierno se sirve el chucrut para acompañar el plato fuerte. Muchos platos con carne se acompañan de ensalada de patata «zemiakový šalát», hecha de patata cocida con su cáscara y luego cortada en cubitos, zanahoria, chicharros, cebolla, pepinillos, huevos cocidos y mayonesa.


Pero la especialidad en Bratislava son los strudel, algo que no puede dejar de probar si quiere conocer la gastronomía eslava; como así tampoco puede dejar de tomarse un Bratislava Roll. Otros postres típicos son el «buchty» y el «koláče» – pasteles hechos de harina de trigo y levadura, rellenos con frutas, mermeladas y requesón, el «bábovka» – pastél elaborado con harina y huevos, y el «palacinky» (crepes).

La reputación de los pasteleros eslovacos, data del siglo XVIII, con un pastelero llamado Shierman que comienza a preparar galletitas de frutos secos y semillas de amapola: conocidas como pajgle. Si quiere disfrutar de una pastelería de primera clase, no puede dejar de hacerlo en Bratislava.

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